Según Eurostat, la Comunidad de Madrid lidera la esperanza de vida más alta de la Unión Europea. Además de las estadísticas, una prueba de ello es Regina Ramos, nacida en la Comunidad de Madrid el 23 de agosto de 1.914, a sus 111 años es la madrileña más longeva. Su hermana Matilde falleció hace unos meses con 106 años, un período de tiempo en el que estaban consideradas entre las hermanas más longevas del mundo.
Conserva su cabeza inmaculada, con una agilidad mental envidiable y tremendamente positiva, según ha podido constatar el doctor Manuel de la Peña, quien afirma que el secreto de su longevidad es mantenerse muy activa, llena de vida espiritual y mucha fe.
Como es habitual en sus entrevistas clínicas De la Peña le tomó la tensión arterial que estaba perfecta en 130/70, su frecuencia cardiaca en 67. Toma su pastilla diaria para la tensión arterial con gran disciplina. La operaron de cataratas a los 92 años y de la cadera con 101, lo que demuestra que esta historia real descubierta por el afamado doctor que la edad no es un obstáculo ni para operare ni para curarse. Es muy flava y amina sin bastón. Perdió un ojo a los 11 años de una pedrada jugando con otros niños, pero no tiene ningún trauma a pesar de tener un ojo de cristal, el cual no se nota absolutamente nada. No sólo mantiene la lucidez, sino que contagia alegría, según cuenta el doctor, y su vitalidad es tal que cualquiera podría pensar que el tiempo se detuvo para ella. Es de costumbres sanas, ya que nunca ha fumado ni bebido alcohol y le encantan los alimentos frescos y de temporada. Tiene fama de muy presumida y de hecho lo es porque ese mismo día fue a la peluquería para recibir impecable, en su casa, al doctor, a quien le sorprendió su enorme amabilidad habiendo un recorrido por toda la casa hasta llegar a su propio dormitorio y enseñándole las postales de la Virgen, al Niño Jesúes en su cuna y abriéndole los armarios para enseñarle la ropa, con un orden y pulcritud que llaman la atención, tal y como se puede visualizar en los vídeos divulgados en todas las redes sociales de Manuel de la Peña.
https://www.instagram.com/manueldelapena/
Continúa el doctor afirmando que mantiene una gran movilidad gracias a que todos los días pasa durante más de una hora la mopa por su casa, ya que está acostumbrada a tener su casa impecable. También utiliza durante veinte minutos al día un ejercitador de piernas de gimnasia pasiva, lo que le activa su circulación y mantiene su masa muscular.
Se ha quedado viuda a los 62 años y mantiene unida como una piña a toda su familia. Tiene cuatro hijos, diez nietos y doce biznietos. Su hija Conchi, a sus 86 años, es un verdadero tesoro de persona y, al igual que su madre, es muy activa mentalmente y vive entregada a cuidar a toda la familia, incluso a su marido Fernando, que es el más protegido por su suegra Regina. Sus nietas Conchi, Rosi y Merce mantienen una estrecha unión familiar entorno a la abuela.
El doctor de la Peña, como es su costumbre habitual, le entregó un rosario a Regina, bendecido en el Vaticano por el cardenal Angelo Acerbi, que cumplió en octubre del pasado año 100 años.
De la Peña, en calidad de presidente de Apacor, le otorgó a Regina por llegar sana a sus 111 años la distinción de socia de honor de APACOR, la Sociedad Española de Pacientes del Corazón y Longevidad, asociación que celebra este año su 35º aniversario.
Además de Jeanne Calment, una mujer que mantuvo una vida muy activa y vivió hasta los 122 años, las personas más longevas de la historia han sido la japonesa Kane Tanaka, que vivió hasta los 119 años; la americana Sarah Knauss, que murió a los 119, y la monja francesa Lucile Randon, que falleció a los 118 años. También las españolas María Branyas, que vivió hasta los 117 años y Ana Vela Rubio, que vivió hasta los 115 años. La monja brasileña Inah Canabarro llegó a los 116 años, batiendo otro récord de longevidad.
Entre los hombres más longevos del mundo, destacan el japonés Jirôemon Kimura, que vivió hasta los 116 años, el venezolano Juan Vicente Pérez Mora, que vivió hasta los 114 años y el extremeño Francisco Núñez Olivera, que falleció con 113 años.
Historias reales de supercentenarios
Más de 5.000 personas han pasado de los 110 años en la historia de la humanidad y, sin lugar a dudas, tiene una gran relevancia investigar a los cerca de 20.000 centenarios que hay en España y 700.000 en el mundo. Tan solo un médico de renombre mundial como el infatigable y reputado cardiólogo Manuel de la Peña Alonso-Araujo realiza esta investigación interminable, todo lo cual le ha permitido descubrir un verdadero yacimiento de supercentenarios, quienes le están revelando sus secretos para llegar sanos a los 120.
Este legado de conocimientos se recoge en su obra maestra, “Guía para vivir sanos 120 años”, un bestseller gracias a que relata historias reales y llenas de ternura a través de entrevistas clínicas, realizadas por este gurú de la longevidad, impregnadas de un gran humanismo que resulta paradigmático.
Por último, lo que es verdaderamente admirable es el liderazgo médico que ejerce entre la comunidad científica donde su poder de influencia está logrando cambiar la percepción de las personas longevas para que no se discrimen por razón de edad, reciban la mejor asistencia sanitaria y no les falte nada de nada hasta el último día de su existencia y lo dice, ni más ni menos, un emblemático líder mundial de la longevidad.
El Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social, bajo el liderazgo del doctor De la Peña, se ha convertido en un referente mundial en el estudio de la longevidad y la mejora de la calidad de vida. Con iniciativas que reúnen a Premios Nobel, ministros y expertos internacionales, esta institución impulsa proyectos de investigación que integran ciencia, tecnología y humanismo.